
LOS VENENOS
Las sustancias nocivas usadas en la Antigüedad egipcia son numerosas, sobre todo procedentes de plantas como el de las adelfas, la cicuta, la datura, la belladona o el ricino, llamada también higuera del diablo. Derivado de la planta del ricino, el ricino es mortal y prácticamente indetectable. Las semillas de la planta del ricino contienen una toxina que hace que la sangre se espese.
Un miligramo de ricino puede matar a un humano adulto. Los síntomas del envenenamiento empiezan a las pocas horas de la ingestión e incluyen dolor abdominal, vómitos y diarrea.
Durante varios días la víctima sufre severa deshidratación, decremento de la orina y bajada de tensión que puede producir la muerte.
Hay hierbas que funcionan como antídoto a pesar de que generan graves pérdidas de sangre.