
General, egipcio, fue junto al Padre del dios, Ay, el hombre fuerte del reinado de Tutankhamón, heredero de Akhenatón. Sus títulos como noble, antes de ser faraón, son numerosísimos, muchos de ellos constatados en su tumba menfita.
Era descendiente de una antigua familia aristocrática, aunque no estaba emparentado con ningún miembro de la familia real. Las primeras menciones que tenemos de él datan del reinado de Amenofis IV, más tarde llamado Akhenatón. Horemheb habitaba en la nueva capital del reino, Akhetatón, y era el comandante de las tropas y uno de los líderes del ejército. Aunque leal al llamado rey hereje, no dejó de reprocharle su debilidad. Horemheb era un cortesano cultivado, además de un célebre militar, en la convulsa corte egipcia, sembrada de intrigas palaciegas y asesinos.
Hombre de buena presencia, excelente militar y muy ambicioso, buscó por todos los medios posibles hacerse con el trono al morir Akhenatón, acercándose a Nefertiti, aunque el general Ay, padre de la reina se interpuso en su camino, por lo que no dudó en acercarse a la princesa Mutnedjemet, hermana de la reina que también ambicionaba el poder y envidiaba a Nefertiti.
Se desconoce la relación entre estos dos poderosos personajes (¿rivales o aliados?), pero es cierto que juntos vieron crecer su influencia durante diez largos años, hasta convertirse en los auténticos gobernantes del país.
A la muerte de Tutankhamón, Horemheb apoyaría la proclamación de Ay, un anciano sin hijos varones, esperando una situación más propicia, ya que el rey adolescente había muerto sin descendencia conocida.
Ascenso al trono. Ay murió sin descendencia masculina y es posible que asociase al trono a Horemheb o, al menos, le facilitase la tarea, pues era un héroe nacional, por sus victorias contra los hititas, y el único obstáculo del general -no pertenecer a la familia real- fue eludido al casarse en segundas nupcias con la hija de Ay, Mutnedjemet, hermana de la Gran Esposa Real de Akhenatón la bella Nefertiti. Horemheb estuvo casado antes con Amenia, pero es posible que esta ya hubiera muerto por entonces. No hay que olvidar que el recién coronado rey debía de ser ya de edad madura.
Horemheb y el clero de Amón. Horemheb, devoto del dios halcón Horus, restableció la alianza de la oligarquía y el ejército con los sacerdotes del dios Amón, posibles aliados en su ascenso al trono, devolviéndoles algunos privilegios, y comenzándose a planificar la destrucción de Akhetatón, la capital construida por Akhenatón, misión que llevarían a cabo faraones posteriores, aunque ya estaba muy dañada por numerosos incendios y destrucciones llevadas a cabo durante los enfrentamientos entre los partidarios de los dioses Amón y Atón.
Se achacó a Horemheb el hecho de borrar de las Listas Reales los nombres de los reyes seguidores de Atón, protagonistas del llamado Cisma de Amarna: Akhenatón, Tutankhamón y Ay. Durante su reinado sólo se demolió el "ofensivo" templo de Atón que Akhenatón había erigido en Karnak, empleándose sus bloques en las obras de ampliación del gran templo de Amón en este lugar.
Horemheb, en las Listas Reales posteriores, figura como sucesor de Amenofis III, sumando a sus años de gobierno los de los reyes "herejes", 58 en vez de 27 años.
Fue enterrado en una bella tumba, KV57, en el Valle de los Reyes, pero su momia aún no se ha encontrado, y es una de las grandes ausentes entre las de los grandes faraones del Imperio Nuevo.